La calidad de un queso depende de dos variables principales: la calidad de la leche (que a su vez depende de la dieta de los animales) y la técnica de producción. Variables conocidas, pero raramente comunicadas al consumidor de forma clara y verificable.
Los análisis químicos completos —polifenoles, perfil lipídico, compuestos aromáticos— existen pero son costosos, largos y no siempre practicables para el productor medio o el consumidor final.
Se necesita un lenguaje más inmediato. Un sistema de clases que traduzca los parámetros científicos en una codificación legible, replicable, verificable. Es exactamente lo que ANFOSC ha desarrollado.
Las 3 dimensiones:
1. La letra (A o B) indica el sistema de cría:
- A → animales en pastoreo
- B → animales en establo
2. El número (1, 2 o 3) indica el nivel de dieta dentro de ese sistema:
- Cuanto más bajo el número, mejor la dieta desde el punto de vista cualitativo
3. Los signos (+ o −) modifican la valoración en función de la técnica de producción:
- Leche cruda (+) o tratada térmicamente (−)
- Sin fermentos añadidos (+) o con fermentos/ácido cítrico (−)
💡 Cuanto más se acerca el código a A1 + +, más representa el queso la excelencia según el sistema ANFOSC.


